Adriana Echavarría

MarAdentro - Adriana Echavarría

Mar Adentro

17 de febrero de 2015

Descripción

"…Ese Mar adentro al que le tengo miedo, al que respeto, al que le ofrezco una apreciación infinita. .."

                                                                                                                                 Adriana Echavarría

Del ensayo El mar: la mirada nueva de Adriana Echavarría, Juan Carlos Botero

"…No es la primera vez que Adriana incursiona en esta temática, ni sería exagerado decir que la artista parece obsesionada con el mar desde hace años. Pero a la vez es claro que aquí el tema, como sucede siempre en el arte, es apenas un pretexto para el lenguaje, y en este caso particular, para la imagen. Su intención no sólo consiste en detener “el momento decisivo”, como anotó el maestro fotógrafo Henri Cartier-Bresson, sino crear una imagen llamativa, una instantánea cuya luz, textura, corporeidad y movimiento parecen apuntar a una realidad más profunda. En ocasiones anteriores, las fotografías de Adriana recuerdan las pinturas del famoso artista norteamericano Mark Rothko, con una franja de aguas serenas en el ocaso, el mar casi quieto y del color de la plata; encima una brumosa línea oscura del horizonte, y encima de ambas la vastedad del cielo del color de la arena en el desierto. En otras, las aguas del mar se asemejan al plomo, el horizonte como un brochazo trazado con un carboncillo, y el cielo nocturno, con relumbres de luz de luna, domina el resto de la tela. Perdón: de la hoja. Pero es fácil equivocarse, porque a menudo lo más impactante de estas imágenes es lo poco que parecen fotografías, y lo mucho que parecen lienzos de un artista consagrado.

En todo caso, la mayor paradoja es que a pesar de tenerlo cerca, el mar es todavía un mundo desconocido. Hasta ahora hemos explorado apenas el 1 por ciento de fondo marino y sabemos mucho más de los astros y de los planetas de nuestro sistema solar que de nuestros océanos. Por lo tanto, el mar es un espacio, por definición, misterioso. Y Adriana no pretende descifrar el misterio, que sería una manera de envilecerlo, sino más bien ella procura retener fragmentos del mismo y exponerlo en toda su majestad y belleza. Por eso estas fotografías son tan audaces y a la vez tan enigmáticas, y por eso cada una es de una hermosura seductora, una imagen que sorprende y hasta desconcierta, y que a la vez alude a las cualidades más sobresalientes de esa masa de agua viva que es el mar: la soledad, la fuerza terrible, el peligro, la serenidad, la nobleza, la tempestad, el dolor y la introspección. Sumergirse en el océano siempre me ha parecido una metáfora perfecta del descenso en la propia conciencia, y esto es, justamente, lo que sugieren estas imágenes: son un espejo que iluminan el alma del artista. Sin duda por eso esta muestra se titula “Mar adentro”…”